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Otro
factor que favoreció la creación de opciones para satisfacer
las nuevas necesidades fue, sin duda, el crecimiento de la industria del
software o de programas para computadoras. Nacieron modernas aplicaciones
empresariales y abarcaron áreas de creación reciente de la
empresa. Si los MRP y los MRP II eran como los controladores de los brazos
y piernas de un atleta, los ERP integraban no sólo eso, sino todos
los órganos y músculos del mismo, o mejor dicho de la empresa.
Así, se inició el control de áreas como contabilidad,
finanzas, administración de órdenes de venta y logística,
entre otras, bajo un solo y transparente sistema de información.
En este escenario surgen visionarios que no sólo desarrollan,
sino venden e implantan estas soluciones que, al ser tan exitosas, logran
expandirse de manera rápida por el mundo empresarial.
Dos
de esos visionarios (Jan y Paul Baan hermanos holandeses), habían
fundado su compañía denominada Baan Company en 1978. Con
el paso del tiempo lograron desarrollar Triton, una solución tecnológica
que consiguió colocarse con gran éxito en el mercado europeo
y estadounidense a principios de la década de los años 90.
Así,
en la vida práctica, el ERP de Baan no sólo implicaba una
solución tecnológica, sino empresarial. Con una consistente
metodología de implantación y con modelos probados y comprobados,
Baan demostró el valor de un ERP al proporcionarles a sus clientes
resultados claros y visibles en corto plazo.
Cuando una empresa requiere de un ERP e inicia los ajustes para seleccionar
uno en particular, debe aceptar que introducirá un orden interno
donde diversas áreas se verán afectadas por el cambio.
Sin embargo, los resultados se ven desde un principio. Por ejemplo, los
cierres contables que llegan a hacerse hasta con un mes de retraso se
generan de manera casi automática al final del mes en curso. El
acortamiento de estos ciclos trae consigo información muy valiosa
que facilita tomar decisiones a favor, no sólo de una área,
sino de toda la empresa.
Otro beneficio se nota en la recuperación de la inversión
en corto tiempo ya que la organización se ha hecho eficiente y
altamente productiva al tener su información al día y en
orden. En consecuencia, sus procesos de producción y comercialización
se hacen más eficientes, evitando o minimizando pérdidas
y aumentado ganancias.
Ahora,
el reto es extender y complementar la eficiencia interna con otros sistemas
capacitados para comunicarse y aprovechar la información
generada por el ERP actual que abarquen todos los elementos que,
en el fondo, determinan el rumbo de las actividades empresariales, entre
los principales están: la cadena de suministro, la satisfacción
y comportamiento del cliente, así como la toma de decisiones ejecutivas.
Al igual que en una competencia deportiva, donde el desempeño
del atleta se mide en el campo de acción es día a día
donde la tecnología demuestra su utilidad. El mejor ejemplo de
los beneficios que generan estas soluciones tecnológicas son las
múltiples empresas, líderes en diversos sectores, que han
comprobado la importancia de contar con sistemas empresariales.
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