Más allá de la puerta de tu casa la informática
también está presente. Supongamos que vas al banco en automóvil.
Cuando te subes a un coche de modelo reciente al menos dos computadoras se ponen
en acción: una que controla al motor y otra al sistema eléctrico.
Son ellas las que te avisan a través del tablero cuándo te hace
falta gasolina, líquido de frenos o aceite, o en qué momento se
presentan desperfectos en el sistema eléctrico. Y gracias a los coches
de lujo actuales, podemos apreciar una tendencia a que el automóvil se
convierta en una verdadera red de computadoras sobre ruedas. ¿No lo crees?,
pues bien, el Beetle de la Volkswagen ya es una de estas redes, mediante la cual
son administrados y controlados los siguientes procesos:
El despempeño
del automóvil en diferentes circunstancias: la inclinación y velocidad
de las llantas en las curvas, el andar del coche bajo condiciones climáticas
extremas y el funcionamiento de la palanca de cambios.
El nivel
de todos los fluidos del coche: líquidos de frenos, dirección, anticongelante,
gasolina, aceite, agua para el radiador y los limpiadores y líquido de
la batería.
El desgaste de piezas de partes tan importantes
como los frenos.
El manejo. Estos coches, de hecho, cuentan con una computadora
que te permite fijar la velocidad durante viajes largos de carretera. Y aunque
te parezca de ciencia ficción, en la ciudad de Los Ángeles ya existe
un carril de alta velocidad para automóviles conectados a Internet, gracias
al cual el coche se maneja solo mediante un complejo de sensores, mapas digitalizados
y sofisticados implementos tecnológicos de seguimiento de la posición
del coche mediante satélites, lo cual le permite al conductor dormir o
trabajar mientras es transportado.
Por si fuera poco, estas modernas
redes de computadoras sobre ruedas están fabricadas por robots comandados
por otras redes de computadoras, esto es, cada vez con menos participación
directa de la mano de los obreros.
Si en la ruta al banco notas que los semáforos
cambian a luz verde en la medida en la que avanzan los grupos de coches, esto
es porque seguramente te encuentras en una ciudad con un sistema automatizado
de control de tráfico. En estos sistemas, los semáforos de las calles
más importantes están unidos en una red informática que monitorea el tráfico y
ajusta el cambio de luces en respuesta a las condiciones del tráfico. En el centro
de estos sistemas se encuentra una serie de computadoras que corren un sofisticado
programa en el que se calculan los tiempos de cambio, la duración de las luces
y su relación con el tráfico que circula en las demás calles.
Por fin llegas. Pero, ¿qué es el banco para la informática?
En un sentido estrictamente técnico, los bancos son una serie de bases de datos
de las que los cajeros automáticos y los empleados bancarios agregan y descuentan
información sobre nuestras finanzas, gracias a una poderosa red electrónica de
enlace. Si haces un depósito a tu cuenta, la base de datos suma esa cantidad a
tu registro, y si la retiras opera una resta; y lo mismo sucede con los otros
usuarios en las demás sucursales; al final del día se hace un corte en todas las
cajas para verificar que el dinero en efectivo y los valores en documentos concuerde
con lo que reporta la base de datos. Algo parecido sucede ante el gobierno, con
nuestros impuestos, el registro del coche o los cargos que debemos pagar por el
consumo del agua o por la tenencia de la casa; todas son bases de datos operadas
por empleados gubernamentales; a nuestro registro se cargan las deudas y a él
se abonan los pagos que hacemos.