
Entre los proyectos que se están realizando para enriquecer las bibliotecas
digitales, se encuentran los talking books que salieron al mercado
para las personas que padecen de la vista y que no tienen la posibilidad
de aprender el sistema Braille.
Para los talking books se está digitalizando el audio y se incorpora
en las bibliotecas digitales; en aquellas que no lo son, se tienen en
Disco compacto o casete y se tienen a disposición del público con el equipo
necesario para poder ser escuchados.
Otro es el Proyecto Gutenberg, organización que ha digitalizado libros
antiguos protegidos por derechos de autor, por lo cual los que están disponibles
en Internet son publicaciones anteriores a 1923.
Cabe mencionar la importancia que tiene el auge de los e-books
o libros electrónicos. Los podemos encontrar en formatos independientes
como los de netLibrary, en PDF, CD Rom, DVD o en internet en formato HTML.
En cualquiera de ellos se logra tener acceso a un libro electrónico que
se puede consultar mediante un equipo computacional y contendrá el texto
e imágenes que abarque en su formato en papel.
Las
bibliotecas digitales pretenden resguardar sus acervos digitalizando las
obras que poseen y poniéndolos a disposición de su comunidad mediante
libros electrónicos, que se consiguen a través de las editoriales o mediante
las propias bibliotecas.
Roy Tennant menciona que hay dos nichos de mercado para ellos: los estudiantes,
que pueden consultar gran cantidad de ejemplares y, programadores y administradores
de sistemas que requieren consultar libros técnicos y hacer referencia
a vasto número de manuales.
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